lunes, 11 de julio de 2016

50 AÑOS DE INMORTALIDAD

Desde la edad de 14 años,  María ve cada vez más clara su vocación de servicio, su amor a Dios y su entrega por siempre. Conocí a María en las aulas, los patios , las galerías del Instituto "Cristo Rey", siempre celebrando su entrega que nos formó comunidad, que nos hace franciscanos y sobre todo cristianos comprometidos con la educación de niños,  jóvenes y adultos.
La Madre Fundadora es un ejemplo de elección de vida, de un proyecto de vida sentido con libertad. En ella debemos vernos reflejados y comprometidos en estos 200 años de historia ( o 201 para los entrerrianos) pues nuestro caminar hace huellas para quienes seguirán forjando este hermoso país que es nuestra patria.
María de Jesús Crucificado Petkovic había dicho a las hermanas de la congregación: "Cuando esté próxima a volver al Padre no lloréis y no os confundáis,  sino, queridas hijas, rezad por mi pobre alma"
Por eso en este 9 de Julio tan caro a los sentimientos de los argentinos, recordamos también el paso a la inmortalidad de nuestra Beata María y cabe una pregunta para la reflexión personal.
¿Cuál es nuestra vocación como discípulos de esta Congregación?
"SER HIJOS DE LA MISERICORDIA", es el mayor sentido que podemos darle a nuestra vocación.
Mirar la vida de aquella niña sencilla,  nacida en una pequeña ciudad europea, entregada al mundo en nombre de Dios, nos permitirá ser humildes pero trabajar con fuerza, con constancia en la prédica del bien y el logro de la paz personal, legados de San Francisco, aceptando la voluntad de Dios sin dar un paso atrás,  fortalecidos en su Divina Presencia.
Tal vez nuestros ojos humanos no alcancen a dimensionar la importancia de la obra de María Petkovic, pero solamente con la guía de Dios se puede llegar tan lejos con este TESTIMONIO DE AMOR.
9/7/16

jueves, 7 de julio de 2016

9 de Julio 1816 - 2016

200 años de libertad para nuestra Patria
Junio y octubre de 1815, cuando se celebraran las dos reuniones del Congreso de Oriente o de Los Pueblos libres, que dictara la independencia del conquistador opresor, quedaba atrás. Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Charcas, Chichas, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Mizque, Salta, San Juan, San Luis, Santiago del Estero, Tucumán, se reunían en el Jardín de la República para ver florecer, lo que ya había germinado y reverdecido en el litoral de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Abogados, sacerdotes, frailes y militares, la clase dirigente y política del Sur, a pesar de la arremetida de los realistas en el Alto Perú y las luchas internas con la Liga Federal, la Banda Oriental, Santa Fe, Corrientes, Misiones y Entre Ríos, deseaban poner fin a la dominación extranjera.
Aunque las luchas internas y las mezquindades políticas hayan extraviado las Actas del Congreso de los Pueblos Libres, los entrerrianos orgullosos de nuestro aporte libertario, alzamos la voz para cantar y festejar, y reconocernos artífices de nuestro propio destino.
El 9 de julio de 1816, a pedido del diputado jujeño Teodoro Sánchez de Bustamante, después de tres meses y medio de sesiones, el Congreso proclamó este día la existencia de una nueva nación libre e independiente de España u otras naciones: las "Provincias Unidas de Sud América". Y ante la pregunta del diputado sanjuanino Francisco Narciso de Laprida: "¿Queréis que las Provincias de la Unión sean una Nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli?". Todos los diputados contestaron fervorosamente con un sí. De inmediato, se labró el "Acta de la Emancipación".
Sostener la libertad de cada ciudadano es tarea de todos, festejar con orgullo una obligación de argentino, la vida institucional de nuestro país lo necesita.